Las pulgas circenses Trotto y Mondi.

Buongiorno gli amanti del cane!!

Nos presentamos, somos las pulgas Trotto y Mondi, grandes amici de Bekele y vamos a encargarnos de la sezione de patologías. Os preguntaréis que hacen dos pulgas en un blog perruno hablando de patologías…pues bien, la verdad es que es una historia a pisciare e prendere goccia pipì (o como decís aquí para mear y no echar gota)…

Para empezar he de deciros que no somos unas pulgas vulgares cualquiera, somos ctenocephalides canis sí, pero tenemos de particular que nacimos en la bella Italia y que nos criamos en el circo. En el mundo de los circos de pulgas éramos famosas a nivel planetario diría yo. Para que nos entendáis digamos que éramos la Angelina Jolie y el Brad Pitt de los circos de pulgas. Logramos conseguir una gran fama gracias a nuestros números espectaculares.

Tal vez el más famoso y pericoloso era el de la “Lambretta voladora”. Consistía en lo siguiente:

Trotto conducía la Lambretta mientras yo iba haciendo el pino con mis dos patitas delanteras apoyadas sobre su cabeza y las otras cuatro al aire abiertas para mantener el equilibrio. Al frente teníamos una rampa muy empinada que nos hacía saltar por los aires. Trotto era un experto con la moto, el Valentino Rossi de las pulgas, sabía exactamente cuánto tenía que acelerar y como colocar la moto para que todo saliese perfecto. Una vez en el aire venía lo más difícil, tenía que soltarme de Trotto dando un salto únicamente con mis dos patitas que apoyaban en su cabeza y ser extremadamente precisa pues me esperaban tres telas de araña puestas en paralelo una detrás de otra. El objetivo era pasar por el agujerito central de las tres sin rozarlas lo más mínimo pues ocurriría la catástrofe de quedarme pegada y terminaría siendo pasto de algún bicho feo multiojos. Cualquier fallo en la velocidad de la Lambretta, su dirección al coger la rampa, mi equilibrio, etc. la liaríamos parda, un gran marrone, sobre todo para mí claro…era muy importante nuestra compenetración y la confianza de la una en la otra. Se creaban momentos de gran tensione y emozione, la adrenalina te salía por cada poro del cuerpo pero nos encantaba. La verdad que soy incapaz de contarlo sin que se me pongan las antenas tiesas… Y el número no terminaba ahí! si conseguía pasar ilesa las tres telas de araña debía volver a caer haciendo el pino sobre la cabeza de Trotto. Éste, mientras yo pasaba ente los tres circulitos, iba haciendo un mortal hacia atrás con la Lambretta de una manera espectacular, yendo por debajo de las telas de araña en el aire esperando mi aterrizaje sobre su cabeza de nuevo. Repito que lo de la sincronización en este número no tenía nombre, me río yo de Gemma Mengual. Una vez reunidas de nuevo debíamos caer sobre un hilo de pesca que iba atado desde una cerilla en llamas, que debíamos pasar por encima, hasta una tarima dónde finalizábamos.  Recorríamos unos centímetros por el hilo demostrando nuestras grandes dotes funambulísticas y terminábamos de una manera triunfal entre aplausos y vitoreos. Bravissimo!!Pulga Mondi

(Mondi)

Fue allí en el circo donde conocimos a Bekele. Nunca se me olvidará la primera vez que le vi. Un día ensayando nuestros números le vimos pasar. Era un galgo negro como la noche y el pelo le brillaba como lo hace una estrella. Andaba firme y era digno de ver su cuerpo de atleta. Sin duda acababa de ver la vivienda de mis sueños. Tenía que ser nuestra!

Escuché que le traían de Irlanda dónde fue entrenado para las carreras de galgos. Por lo visto fue durante unos años unos de los mejores galgos ganando varios trofeos en distintos países. Pero la edad no perdona. Empezó a correr más despacio y su dueño ya no lo quería y acabó vendiéndolo al circo. Debe ser muy duro cosechar grandes triunfos, llegar a ser uno de los grandes y que de repente te veas con los payasos en un circo haciendo un número ridículo donde él corría y era perseguido por una liebre. En fin, humanos…

Rápidamente fuimos a parlare con Bekele a proponerle un trato. Si nos dejaba vivir en él sin que se rascase (primordial para nuestra salud) nosotros le garantizábamos que seríamos los únicos parásitos que habitarían su cuerpo. Y eso en un circo… ya os digo yo que es un lujo. Como éramos famosas y nos iba muy bien lo único que teníamos que hacer era arreglarlo con Don Vito Garrapatone. Él era el capo de la mafia de nuestro circo. Lo controlaba todo. Si querías algo siempre debías pasar antes por él. Gracias a nuestra fama y nuestros contactos no nos era difícil conseguir sangre de calidad para negociar. Don Vito Garrapatone controlaba a todas las pulgas, garrapatas, piojos, ácaros de los oídos, ácaros de la sarna y demás parásitos del circo. Se encargaría sin problema de que ningún parásito tocase a Bekele. Evidentemente Bekele aceptó y ahí empezó nuestra amistad.Galgo Bekele

(Bekele)

Durante mucho tiempo todo fue perfetto. Yo estaba encantada con mi nueva casa, para mi Bekele era como vivir en la mansión de mis sueños. Era la envidia de todas mis vecinas! y es que Bekele imponía mucho. Era muy común ver cómo otros perros al ver que se acercaba Bekele a lo mejor giraban la cabeza un momento, o se lamían el hocico, le daban la espalda, se quedaban inmóviles…en fin, hacían todo tipo de señales de calma que se hacen los perros. Las hacían al verse superados e impresionados por su presencia dando muestras de que no querían ningún problema con él. Todo nos iba de maravilla hasta el día del “accidente”…

A Trotto le gustaba mucho “irse de humanos” y ya sabéis picar a un humano lo que conlleva, sobre todo dependiendo de la fiesta dónde le picases. Yo le acompañé a una gran fiesta que teníamos del mundo de la farándula. Todo iba bien hasta que a Trotto se le empezó a ir de las manos y no se le ocurrió otra cosa que picar a un político importante. Siempre le tengo dicho que tenga cuidado con lo que pica por ahí. Pues bien, no sabíamos que había tomado el humano, si tenía demasiado alcohol en la sangre o si la tenía podrida o a saber qué pero Trotto se puso molto male. Yo sólo pensaba en llegar a Bekele y acostarle a ver si se le pasaba. Nunca le había visto tan mal, en qué hora bebió de esa mala sangre! El problema es que yo tampoco iba muy fina, no vuelvo a ir de humanos donde haya políticos jamás en mi vida, tienen todos la sangre enferma!

Estábamos lejos del circo y todos sabemos que se bevi non guidare pero cogí la Lambretta, monté a Trotto a mis espaldas y me puse en marcha. Me encontraba super mareada y Trotto iba casi inconsciente detrás de mí. La verdad que hubiese sido un milagro llegar sanos y salvos y los milagros no existen, o sí, bueno ya lo veremos más adelante. Al final conseguimos llegar  al circo donde se encontraba Bekele, o eso pensábamos…iba tan mal que me confundí de casa! un error que pagamos demasiado caro. Pensaba que era Bekele pero era otro perro y claro, en cuanto nos sintió subir con la moto por el cuello recibimos un pezuñazo que nos mandó a tomar vientos. Yo os juro que por un momento vi pasar las cuatro etapas de mi vida: huevo, larva, crisálida y adulto en un segundo, con la mala suerte de que la moto cayó enzima de la pata de Trotto. Le machacó la rodilla, nos temíamos lo peor y así fue. Al día siguiente nos reafirmaron dos cosas, que había sido intoxicado por sangre putrefacta y que lo de la rodilla de su primera pata derecha era una triada. Los tres ligamentos a freír espárragos. En un humano son seis meses de baja pero amici, eso en una pulga es quedarte cojo para siempre. Notte maledetta!!

Se acabó lo que se daba, no podíamos seguir con los números del espectáculo. Eso implicaba muchas cosas, entre otras vernos la cara con Don Vito Garrapatone. Ahora no íbamos a poder pagarle y ello suponía perder muchas cosas, entre ellas a Bekele. No nos dejarían en paz hasta conseguirlo y os aseguro que con la mafia más vale no tener deudas. Yo no me podía hacer a la idea y entonces fue cuando se me ocurrió la manera de salir de este pozo sin fondo.

Tras la gira por todo el mundo nos volvíamos a encontrar en casa, ahora mismo teníamos el circo en Siena y estábamos tan sólo a dos días de la celebración de Il Palio di Siena. Il Palio consiste en un carrera de caballos donde los jinetes los montan a pelo. Tienen que dar tres vueltas a la Piazza del Campo de Siena en el sentido de las agujas del reloj y gana el primer caballo que entre con o sin jinete. La carrera suele reunir a 70.000 espectadores! Cada caballo representa a un barrio de Siena y la rivalidad y competitividad es grandísima desde ya meses antes. Los momentos de emoción que se viven el día de la carrera son de infarto.Piazza del Campo Sienasiena

Palio de SienapalioEntonces tuve la gran idea. Le propuse a Don Vito Garrapatone hacer nuestra propia carrera en la Piazza del Campo. Ya estaba preparada, sólo teníamos que ir y hacerla. Le dije que yo correría con Bekele y que llevase él a sus perros y a sus jinetes. Era una apuesta a todo o nada. Si perdíamos se quedaría con todas nuestras cosas, incluso el circo de pulgas. Si ganábamos nos dejarían libres de deudas y nos ayudarían a dejarnos escapar del circo. Yo sabía que Don Vito Garrapatone iba a aceptar facilmente porque le perdían el juego y las apuestas.

Sé que era una locura pero confiaba plenamente en Bekele. Cuando se lo conté me dijo que estaba loca, que las patas ya no le respondían igual y que seguro que Don Vito Garrapatone llevaba a perros más jóvenes que fuesen más rápidos que él. Ya no había marcha atrás. Mañana teníamos sin duda el día más importante de nuestras vidas. Si perdíamos a Bekele se lo comerían las garrapatas y nosotras acabaríamos esclavas de Don Vito Garrapatone. Don Vito Garrapatone

(Don Vito Garrapatone)

La noche antes de la carrera no pegué ojo. Bekele estaba más acostumbrado a este tipo de presión pero esta vez se jugaba mucho más que ganar un trofeo, se jugaba la libertad.

Por la mañana yo estaba temblando, sólo me calmaba algo ver la firmeza y entereza con la que veía a Bekele, estaba muy concentrado. Se podía respirar la tensión que había en el circo. Todo tipo de bicho, parásito, animal se dirigía a la piazza a coger sitio para no perderse el espectáculo. La muchedumbre no paraba de hablar de Salvaje, un galgo que correría con el número 2 y que su nombre lo decía todo. Todas las apuestas iban a favor de él.

Bekele se preparó, se puso un peto con el número 11, su número de la suerte. El peto era negro igual que él y parecía que el 11 se lo habían grabado en la piel. La imagen era espectacular. Estábamos listos para el gran momento.

Una vez en la piazza me temblaba todo, había parásitos que habían venido desde fuera de Siena, estaba a rebosar. El escándalo era ensordecedor. Don Vito Garrapatone había traído a sus mejores perros pulgosos cada uno de un barrio diferente. Todos eran jóvenes y muy fuertes, la cosa no pintaba bien. Estaban todos listos con sus bozales puestos para evitar agresiones debidas a la tensión que se produce durante la carrera. De todas formas quién más nos debería preocupar era Salvaje.

Casi sin darme cuenta nos encontrábamos todos en la línea de salida, en total diez perros más nosotros formando una línea. El juez, que era un grillo, estaba a punto de dar comienzo a la trepidante carrera. Ya tenía sus patas en alto para rozarlas y emitir ese ruido tan estridente que producen. En cuanto llegase ese momento nuestras vidas quedarían flotando en el aire durante las vueltas a la Piazza del Campo. 3 vueltas, 3 vidas en juego.

Todos los perros ladraban y estaban extasiados menos Bekele que permanecía inmóvil y mirando fijamente al cielo. Parecía una estatua. Su  respiración se iba acelerando poco a poco y sonaba cada vez más fuerte. Yo estaba sentada en la cruz de Bekele entre sus dos escápulas agarrada fuertemente a sus pelos. De repente escuchamos ¡ATTENZIONE!, hubo unos segundos de silencio y… ¡GRIII GRIII!. Mi cuerpo se puso literalmente suspendido en el aire! Iba volando agarrada a los pelos de Bekele. Salieron todos los perros como balas, era como ir montada en un cohete. Si te encontrabas en el público y pasaban por tu lado el efecto visual debía ser como cuando ves una estrella fugaz. Por si no la sabíais los galgos llegan a superar los 60km/h y si vas montada en uno de ellos te aseguro que te parece ir a doscientos!Galgo Aquila 8

(Representando al barrio Aquila con el número 8)

Al principio íbamos todos en grupo estando nosotros entre medias de todos. Poco a poco el grupo se iba estirando y yo podía apreciar como los representantes de los barrios Istrice, Leocorno, Lupa, Nicchio, Aquila y Selva (éste último el barrio del favorito Salvaje) empezaban a tomar ventaja. Nosotros quedábamos atrás con los barrios Bruco, Chiocciola, Civetta y Drago. Yo empezaba a preocuparme pero dentro de nuestro grupo rezagado Bekele empezó a hacerse hueco y a ponerse de los primeros. Me temía que el grupo de delante empezase a ganar terreno y a desaparecer de nuestra vista. Casi terminando la primera vuelta empezamos a despegarnos de nuestro grupo y a sacarles un par de cuerpos.Bekele

(Dejando atrás al primer grupo)

Entonces fue cuando repentinamente vi una nube de polvo enfrente y cuerpos rodar. El galgo de Nicchio había tropezado y caído al suelo provocando la caída de otros dos galgos más (Leocorno y Aquila). Sin esperármelo Bekele dio un gran salto para no rodar con ellos. Pensaba que nos matábamos pero por suerte la polvareda y sus cuerpos derrotados quedaron y pasaron por debajo nuestra. Sin duda un gran acto de reflejo de mi bombolone (así es como llaman en el Palio a los caballos fuertes). Ya sólo teníamos por delante a tres y quedaba vuelta y media. Parecía imposible alcanzarles. No veía opción alguna, las viejas patas de mi bombolone no podían correr más rápido. Tal vez no tenía que haber metido a Bekele en este berenjenal. Su dueño se deshizo de él por dejar de ganar y una vez más una derrota le iba a llevar al infierno.

Pero acabando la segunda vuelta empezamos a oir la voz de Trotto que estaba en el público animando con sus muletas en alto y le escuchamos gritar ¡¡Bekele no corras con las patas, corre con el corazón!! Entonces recuerdo como Bekele volvió a mirar al cielo y empezó a estirar y a corvar su espalda tan fuerte que yo pensaba que se rompería. Poco a poco le íbamos ganando terreno a los tres. Salvaje iba el primero y detrás suyo a la par iban los barrios Istrice y Lupa. Sólo quedaba media vuelta. Yo empecé a gritar como una loca. Estábamos cogiendo a la pareja. Fue entonces cuando nos metimos entre sus dos cuerpos. Bekele soltó un ladrido que me dejo sorda por segundos, era la primera vez en mi vida que le escuchaba ladrar. Iba desatado. Los otros dos galgos intentaron bloquearle, nos querían hacer un sandwich.  Bekele

(Momento del sandwich)

Pero Bekele en esos momentos ira imparable. El público no daba crédito a lo que estaban viendo. De pronto se empezó a escuchar su nombre poco a poco en toda la plaza hasta llegar a un punto en el que sonaba al unísono. Era algo increíble escuchar su nombre coreado de esa manera por miles de enloquecidos. Salvaje empezó a mirar de reojo hacia atrás y su cara no daba crédito. No quedaba nada de carrera. Girar en la siguiente curva y la recta final. El último esfuerzo, la gloria tenía un nombre y ese nombre tenía que ser el nuestro. Salvaje se cerró en la curva para que no le pudiésemos pasar pero entonces Bekele no se lo pensó dos veces y empezó a adelantarle por el exterior. Si señores, estábamos adelantado a Salvaje, íbamos a ganar!!Bekele y Salvaje

(El adelantamiento de Bekele a Salvaje)

La Plaza enfurecía, gritaban su nombre como locos. Lo íbamos a conseguir. Empezamos a sacarle medio cuerpo a Salvaje, se acababa la recta final, quedaban escasos metros. Pero Salvaje en un último aliento dio un apretón final y parecía que podía superarnos, entonces Bekele curvó su espinazo a más no poder y dio un salto hacia la meta quedando suspendido en el aire y estirando todo su cuerpo al máximo. Sus maltrechas patas entraban en primer lugar y esta vez  volvían a traerle la gloria. Lo habíamos conseguido, era increíble, sin duda un milagro. Ese día vi a Mick The Miller corriendo disfrazado de Bekele.

La carrera pasó a la historia y hoy en día en la piazza hay una placa que reza “Bekele, primer galgo campeón de Il Palio di Siena. Lo hizo porque no sabía que era imposible”.

Tras la epopeya de Bekele conseguimos la libertad y viajamos juntos por todo el mundo conociendo a todo tipo de perros y parásitos en lugares inóspitos y diversas perreras. Nunca nos separaremos de Bekele, le debemos mucho más que la vida. Es por ello que le hacemos este favor de hablar aquí de las patologías ya que en nuestros viajes hemos podido ver y aprender de todo.

Nos vemos por el blog, un saluto de Trotto y Mondi!!

(Este post va dedicado con todo mi cariño a Baldi, nunca le olvidaremos)

Baldi